jueves, 5 de abril de 2012

Origen y aspectos culturales de la almendra






El almendro tiene su origen en las regiones montañosas de Asia central (Persia, Mesopotamia), donde es cultivado desde épocas remotas (5000 a 4000 a. C.), y a través de rutas comerciales, por todas las civilizaciones primitivas.
El cultivo de las almendras tiene su origen en Oriente Próximo, donde los griegos ya apreciaban las excelentes cualidades de este fruto seco.
En España probablemente es introducido por los fenicios y posteriormente, los romanos extendieron su cultivo, desde donde llegaría hasta América.
España se ha convertido en la actualidad en el segundo país productor (60.000 Tm. en grano, año 2009) tras Estados Unidos de América (650.000 Tm. en grano, año 2009).

La etimología del nombre castellano hoy usual: almendra, viene del término de origen semítico, concretamente sirio, “ha-migdala” que significa 'árbol hermoso', de ahí pasó al griego y en su latinización (amyndăla que por su parte es una variación de amygdăla) quedó como “amígdala”, la versión arabizada de dicha palabra, mandorla, da lugar a la actual, almendra.
 
Conocida como "la reina de la rosas", en la Edad Media los sirvientes la incluían en los banquetes de los reyes para favorecer su digestión y, así, su indulgencia. Pero mucho antes ya formaba parte de la dieta de la España musulmana, junto con avellanas, nueces, castañas e higos que jugaban un papel importante en la alimentación invernal.

La deidad protectora del almendro era la diosa fenicia Amigdala, que, como dijimos anteriormente, en sirio significa "árbol hermoso".

En la India, la consumición de almendras se considera buena para el cerebro, mientras que en China se considera un símbolo de aguantar la tristeza y belleza de la mujer.

La palabra 'Luz', que aparece en el Génesis (30:37), se traduce generalmente como 'avellana', pero se cree que es otro nombre para la almendra ('Luz' en árabe significa 'almendra').
Para la tradición judía, la almendra generalmente representa a lo escondido, lo desconocido tras una corteza dura. Descubrir la almendra, comerla tiene por significación descubrir un secreto, participar de él. Por la base de un almendro se penetra a la ciudad misteriosa de luz la cual es una estancia de la inmortalidad. Almendra se dice "luz" en hebreo, palabra cuya raíz está ligada a las ideas de cubierto, oculto, envuelto, secreto. También luz se llamaba el lugar donde Jacob tuvo su visión y que renombró Beith-el o casa de Dios.
 
En la religión cristiana, heredera de la simbología hebrea, la almendra desempeña un papel esencial representando a Jesucristo, porque su naturaleza divina está oculta en su semblante humano. Podría ser ésta, la razón por la que se utiliza este fruto en abundancia en los dulces navideños, cuando el Dios nace como hombre.

Cuentan que el califa Abderramán III en honor de su esposa favorita llamada Zhara y al parecer de origen granadino, viéndola triste, le preguntó lo que le ocurría, a lo que ella contestó que echaba de menos las sierras nevadas de Granada. Entonces el califa mandó construir la ciudad palaciega de Medinat al-Zahra y plantar la falda de las montañas de sus alrededores de almendros para que cuando estuvieran en flor pareciese que había nevado. Los cordobeses llamaban a la sierra la novia, porque cuando florecían los almendros y dadas sus bellezas naturales, no era exagerado equipararla con una recién desposada.    

En la mitología griega Arnobio relata que en un acantilado de Frigia, llamado Agdo, era venerada una piedra que representaba a la diosa Cíbele. Sobre ella había depositado Zeus un día unas gotas de semen, ya que no conseguía unirse a la diosa de otra forma. Cíbele dio a luz un ser andrógino, Agdistis, a quien Dionisio castró, de sus partes genitales caídas al suelo creció un almendro. Un fruto de este árbol fecundó a Sangarios, una hija del dios-río, al colocar una almendra sobre su cuerpo.
    
Una antigua leyenda cuenta que una de las hijas del famoso rey mitológico de Frigia, Midas, se murió de tristeza por la muerte de su amado marido y sobre el cadáver de la apenada mujer floreció un almendro, como renacimiento a la vida, de igual forma que tras el invierno florece ritualmente el almendro.



Se llama almendra a...


La almendra propiamente dicha ha dado lugar a denominaciones normativas y no normativas en idioma español para otros objetos:
- Cada cairel o pieza de cristal, o metal que adorna a ciertos tipos de lámparas como las llamadas arañas o algunos candelabros.
- A todo adorno o moldura cuya forma recuerda a la fruta almendra.
- Los diamantes con un clivado o tallado tal que les da un facetado cuya forma recuerda a una almendra.
- Se llama almendra a guijarros o piedras pequeñas.
- En arte se llama almendra o mandorla a una especie de aureola pintada con la forma de vesica piscis; tal almendra es muy frecuente en la pintura medieval rodeando las imágenes del Cristo o de la Vírgen.
- A un molusco (véase almendra de mar o Glycimeris glycimeris).
- En ocasiones los urbanistas denominan almendra al núcleo de una ciudad.
- Almendra puede referirse en sentido figurado a partes genitales, por ejemplo a la vagina o al clítoris.

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